
Viracocha desciende del cielo
La versión de un Quetzalcoatl llegando por mar ha desatado todo tipo de propuestas, los hay quienes dicen era un sobreviviente atlante, otros lo prefieren fenicio, tal vez sumerio, extraterrestre, egipcio, hasta un fraile cristiano, pero su primera figura se pierde en el tiempo.
Al otro lado del océano existe la historia de Oannes, también llegó por mar y con una bolsa similar les enseñó a los sumerios la sedentarización de forma parecida a Quetzalcoatl, según los caldeos, les entregó además el secreto de la astrología y por las noches se retiraba al mar no dejando que nadie lo viera.

Oannes con su bolsa y cuerpo de pez
Lama Damdull del Tibet, nos comentó que cuando los hombres nagas (serpientes) fueron expulsados de la India y Tibet, varios debieron viajar hacia nuevas y lejanas tierras. Ellos utilizaban un copete de serpientes y llevaban la antigua sabiduría que los tibetanos heredaron en el chamanismo Bönn. Una posible prueba de esta unión se atribuye a la forma de numeración, utilizada tanto por los nagas del Tibet como por los olmecas y los mayas.
Las nagas son en realidad serpientes de agua, en 1995 mediante una ceremonia realizada por los lamas y H´men Jacinto Tzaab, en el cenote Xtolok de Chichén Itzá, pudimos verlas por única vez, se trataba de unas serpientes de casi 5 metros de largo navegando con una especie de agallas en el cuello semejantes a plumas.
Según explicación del H´men, estas nagas sagradas no se dejan ver, pero además los cenotes como el mayor de Chichén Itzá ya no tienen esa magia por tantas violaciones que han sufrido. La pregunta que nos hicimos fue si estas serían serpientes de agua la primera imagen de Quetzalcoatl, porque resultaban similares a las cabezas del Templo de Teotihuacan y las de la Plaza hundida en Tiwanakú.

Nagas como Serpientes “emplumadas”
Pero hay asimismo una explicación cósmica para la serpiente emplumada, en el Popol Vuh se menciona como formaron El Corazón del Cielo y se les dio el nombre de Tepeu Gukumatz (que significa lo mismo), como padre y madre crearon a Huyubkán, hoy llamado Hurakán y fue así como desde el Corazón del Cielo dieron la vida, cuando aún no había nada en el mundo y solo el silencio existía.
En el centro del cielo, Tepeu Gukumatz puede ubicarse en la constelación de Orión, según nos explicaron en Guatemala y Yucatán son las tres que forman el cinturón y a la vez todo el cuadrado constituye el Corazón del Cielo, al que llamaron Hunab Kú, es decir la medida primordial del movimiento. Una posible respuesta proviene de la posición de Kinich Ahau (el sol), durante los meses Pax, Kayab, Kumkú cuando atraviesa “encima” de la constelación, se celebran entonces las fiestas, las ofrendas para el nacimiento de la semilla y la lluvia, en el ritual de nombre Chaak Chaak.

Hunab Ku con las tres estrellas, Tepeu, Gukumatz y Huyubkán, El corazón del Cielo
Las semillas fueron ya sembradas durante el primer cenital del sol, cuando alcanza a las Pleyades (el cascabel del cielo) y según la creencia de los Menes, se ayudan unas a otras para brotar cantando: “Topok Nak, Topok Nak”, para que tomen la fuerza, aquellas que no lo logren después del 3 de mayo se habrán desperdiciado.
El glifo del mes Pax lleva una pequeña planta aun brotando del suelo, Kayab es el canto y muestra una guacamaya (Kinich Kakmo) con el símbolo del sol cenital en el ojo y Kumku, nos enseña la semilla del maíz transformada en Wah (masa), para realizar el alimento sagrado de la ofrenda llamada Kum. Este cocido se realiza con semillas de calabaza y maíz, formando un pastel horneado en tierra que por cierto tiene un sabor delicioso, se llama Stuti Wah.
A las serpientes del cielo las conocen como Kuk Ik Kanes (emplumadas por el viento) y guardan cada uno de los rumbos llamados en maya Bacabes (guardianes), ellos son también los Balames (jaguares) que traen los vientos y estos pueden dar enfermedades, lluvia y buenos augurios, siendo el más peligroso el Kakab Ik viento de enfermedades y el Mozón, remolino.
Los Kuk ik Kanes empluman el cielo y cuando esto sucede anuncian las épocas de lluvias, estas plumas se conocen entre los astrónomos como “colas de gallo”, se trata de cirrrus, nubes alargadas como velos y muy altas que anuncian la futura tormenta. De hecho, según nos decía el maestro José Bolio: Ku es escencia, kul descendente y K´aan cielo, juntos forman Ku Kul K´aan, al que ahora se le dice solo serpiente emplumada, pero es el secreto del cielo sagrado del Chak chak.

Cirrus – Serpientes emplumadas
En Teotihuacan las serpientes emplumadas aparecen muy cercanas al agua y semejantes a las nagas, llevan además motivos marinos como los caracoles y peces, además del símbolo del vapor que producen en la Tierra (Tlaloc), combinado al maíz y con el primer sello del Tonalpohualli llamado Cipactli, quien emergió del agua como símbolo de la vida y la creación.

Serpientes tipo Naga
El segundo día del calendario sagrado fue dedicado al viento y Quetzalcoatl en su advocación Ehecatl, en maya se refiere a los Ku Ik Kanes ya que se trata de Ik, representación del espíritu del viento. Los antiguos observatorios dedicados a estas advocaciones eran redondos, de esta manera los ángulos no detenían al viento y el observador podía otear su mensaje y transmitirlo a la comunidad.
El Calendario sagrado tiene 260 días, si los multiplicamos por 2 tenemos 520 + 65 = 585 un nuevo movimiento de Venus, el número 65 es sagrado, constituye la esencia del conteo de Quetzalcoatl, 65*4 = 260, además 260 días dura en su tránsito de la tarde a la aurora. Así, 5 rotaciones de Venus equivalen a 8 rotaciones de la Tierra alrededor del sol y 100 lunaciones sinódicas.

Quetzalcaotl la serpiente del cielo
En el caso de los calendarios maya y zapoteco corresponde al día 8, que es a la vez 5, en maya se llama Lamat, la cuenta de ambar, en zapoteco se le conocía como Guíe la estrella. Los meshicas lo visualizaron en el Quincunce, anillo que rodea en La Piedra del Sol al Tonapolhualli, su valor según nos platicaba el maestro Raúl Noriega puede ser 5 y 8 = 13; Arturo Meza encontró en 6 y medio quincunces el valor de 52 años y 13 se juntan en 104 años, un Huehuelitztli, equivalente a un ciclo completo del Sol y Venus.
Al paso de la serpiente Venus por la tarde se le llamaba Quetzalcoatl, gemelo precioso, la parábola dice que es entonces cuando se funde en la hoguera y penetra al inframundo para recoger los huesos de los hombres; antes de emerger triunfante al amanecer en su advocación de Tlahuizcalpantecuhtli, El Señor de la Casa del Sur.
El trazo de Teotihuacan se ubicaba desde el Tigre Tezcatlipoca (Osa Mayor), con la Pirámide de la Luna por donde desciende la energía del cielo (-), la ciudad estaba cubierta de mica para captar esa corriente electromagnética que se traslada por la Calzada de los Muertos hasta la Ciudadela que constituye el polo (+), a la vez esta se orienta al orto de Venus matutino.
De acuerdo a las consideraciones de Juan Yadeum, la Pirámide del Sol es el foco, donde se equilibran las dos corrientes.
Tal parece que entre los años 0 al 400 esta dualidad alcanza su máximo nivel en la ciudad, que además extiende su influencia por toda América del Norte y Sur, por esos tiempos exportaban una buena cantidad de productos como la obsidiana, mica, los animales sagrados, cacao, entre otros.

Teotihuacan fue orientada desde el jaguar Tezcatlipoca, Osa Mayor.
Por esa época al parecer unos monjes chinos visitaron estas tierras e incluso escribieron un libro, donde tal vez relataron las costumbres de Teotihuacan, aduciendo que eran muy pacíficos, sembraban un alimento muy especial (maíz) y su Dios era un hombre serpiente, que les daba buenos consejos y vivían del comercio.
Los pochtecas (comerciantes) ejercían su influjo y según narra Joyce Marcus comenzaron a contratar guardias para su protección para los viajes tan largos, estos fueron los holkanes. Así fue como formaron sus cofradías y se declararon seguidores de una de las partes de la dualidad, la correspondiente a la noche que los meshicas identificaron como Yayauhqui Tezcatlipoca, representada por el jaguar de la noche.
Todo indica que los holkanes dieron golpe de estado liderados por Inhuatima, quien apoyado en los guerreros chichimecas se apoderó de la ciudad y expulsó a los seguidores de la dualidad serpiente. Así fue como tapiaron la Pirámide de Quetzalcoatl, descubierta con otra encima y la sustituyeron por los jaguares, por eso se conservaron en buen estado las serpientes emplumadas adosadas a la pirámide.
En el Popol Vuh se narra la historia de la migración de las familias, con su icono de Tohil equivalente a Quetzalcoatl, también como Ik Balam (viento jaguar) se negó a aceptarlo y se separó del grupo.
Algunas investigaciones sugieren que Ik Balam se dirigió hacia el norte del Mayab fundando Ek Balam (estrella del jaguar o jaguar de la noche), en tanto los demás se fueron hacia la frontera de Chiapas con Guatemala. En la misma historia citan como todos provenían de Tulan Zuvuya y es muy posible así llamaran a Teotihuacan, donde relatan como siendo ya tantos perdieron la comunicación de sus lenguas, se separaron y comenzaron la peregrinación.
Otra corriente llaga al Mayab con los Itzeas, también seguidores de la serpiente, transformada en un reptil mágico al cual nombraron Itzamná en honor a su líder, quien los llevo a fundar la ciudad de Izamal y luego Chichén Itzá en el Katún correspondiente al año 433 d.c. En su icono de Tulum, Itzamná aparece con barba postiza como las del Quetzacoatl ancestral.

Itzamná con su copete de serpiente y sahumador, Señor del rocío.
La leyenda nos explica que los seguidores de la serpiente debieron emigrar o esconderse, profetizando como deberían pasar 9 ciclos de 52 años para la caída de Tulan y el resurgimiento de la serpiente. Así, por el año 900 nació Ce Acatl Topiltzin (nuestro amado guardián uno carrizo) a quien le darán el grado Quetzalcoatl para revivir las enseñanzas de la serpiente estelar, la cual profesara en Xochicalco donde se unieron seguidores de todas las regiones para corregir el calendario.
También profesó en Tulancingo y Cholula, antes de fundar Tulan Xicotitlan, ahí tratara de revivir el esplendor del culto, pues para ese entonces Teotihuacan, la antigua Tulan ya era ruinas. Gran parte de este ritual se retoma en las enseñanzas hoy llamadas Toltecayotl y con el resurgimiento del calendario dedicado a Venus Quetzalcoatl – Tlahuizcalpamtecuhtli.
A los 52 años Ce Acatl fue tentado en su alter ego Tezcatlipoca y perdió su brillo en la famosa historia de pulque; cuando despertó borracho, había hecho el amor con su hermana, la suprema sacerdotisa y de vergüenza abandonó Tula.
Aquí hay dos historias, una dice que llegó al mar, citan Coatzacoalcos, donde se fue en una barca y se inmoló, convirtiéndose su corazón en Venus. La otra cuenta que se embarcaron en Panotla y se fueron a Tlapallan la tierra roja (Mayab), allí encontraron a los Itzaes en Itzná (Edzná), capital de Chakumputun, hoy Champotón, y decidieron regresar a Chichen Itzá.

Ku kul k´aan – que del cielo desciende
En la ciudad sagrada se le da el nombre de Kukulkán y creó a los mayas, que significa “los escasos que merecían su amor” (mah pocos, Yah amor), a quienes dará sus enseñanzas y estos a la vez las llevan a Mayapán que quiere decir Bandera de los Mayas, donde levantaron un Chichén Itzá en pequeño, pero con una enorme muralla.
Cuando Kukulkán se hizo anciano pidió lo dejaran en una isla, se cree Jaina, donde se instaló y nadie volvió a verlo, le llevaban en barca sus alimentos y un día dejo de tomarlos, por lo que concluyeron se inmoló para convertirse en el planeta Venus.
En Mayapán se hizo gobernante Hunaac Ceel, seguidor de Kukulkan, quien declara la guerra a los Itzeas de Chichén Itzá y con la traición de Izamal los derrota, estos esperaran su turno y por fin violaron las murallas e incendiaron Mayapán, siendo así el final de los mayas.
En tanto en el centro de país, los meshicas, quienes vivieron por largo tiempo en Tula como sirvientes, retomaron la historia se nombraron herederos legítimos y declararon Teotihuacan como cuna de su descendencia divina como toltecas. El maestro Piña Chan nos decía que esa era Chicomostoc, donde debajo de la gran pirámide en efecto hallaron 7 cuevas, de ahí su nombre Ciudad de los Dioses, donde nació el quinto sol, auspiciado por Quetzalcoatl en el año 13 caña (Anales de Cuauhtitlan).
A la muerte de Huemac, el último tolteca, los meshicas toman su descendencia y la declararon su visión oficial para Tenochtitlan, donde construyeron su templo redondo frente al Huey Teocalli para señalar sus ortos matutinos, acompañando a Ollin Tonahtiu; además unieron de nuevo las energías (teotl) de Tezcatlipoca y Quetzalcoatl, como parte esencial para cada ser humano.
Tezcatlipoca es el espejo que humea, la memoria, es nuestra propia oscuridad que se crea asimísma (mollocoyami) y que casi siempre termina por dominarnos. Quetzalcoatl, a cambio, es nuestro gemelo divino, la luz que de vez en cuando brota en cada uno para convertirse en alas. Pero siempre estará en riesgo de ser borrada de nuevo por Tezactlipoca, quien le pondrá toda clase de trampas para vencerla, porque la oscuridad es la ausencia de la luz.
Quetzalcoatl es aquel quien logra verter hacia adentro su propio veneno, ese que destilamos hacia los demás, entonces ese veneno se transformará en la energía de sus alas, ha nacido así la serpiente emplumada que vuela entre los seres humanos y lo divino. Entre los meshicas llamaban Quetzalcoatl a los médicos que se dedicaban a curar, en especial a los cirujanos.


Quetzalcoatl la luz y Tezcatlipoca la oscuridad
Así se cuenta que ellos juegan a la pelota creando cada uno de los cinco soles; el primero del jaguar fue de Tezcatlipoca, el segundo viento de Qutzalcoatl, en el tercero de la lluvia de fuego ganó de nuevo Quetzalcoatl, el cuarto fue el de los toltecas y cuando Ce Acatl se fue, prometió regresar.
Por eso consideraban al Quinto Sol como el regreso de Quetzalcoatl, Domingo Díaz Porta nos contó que cuando llegaron los españoles, creyeron era este desembarcando por mar, tal como rezaba la profecía, el mismo Moctezuma entrego su liderazgo pensando se cumplían sus premoniciones.
Sin embargo, algunos sacerdotes se dieron cuenta de la trampa y regalaron a Cortés un traje de jaguar diciéndole lo usara a cambio del oro que él pedía, se puso la capa de jaguar y esto despertó mas la ambición de los recién llegados, el resto es historia.
Desde eso navegamos por siglos en la oscuridad de Tezcatlipca, esperando la anunciada profecía de Quetzalcoatl. Cuando Cuauhtemoc citó al consejo les dijo: “Nuestro sol se ha ocultado y nos ha dejado en la total oscuridad, mientras permanezca allí en el Mictlan, no olviden los padres transmitir a sus hijos nuestra herencia, en tanto llegue de nuevo la luz del sol que iluminará el Anahuac” y esa será la luz del regreso Quetzalcoatl.
Desde entonces varios han llegado por mar y se erigen como esa luz, pero siempre la oscuridad los domina y de nuevo les surge Tezcatlipoca, recordemos la propuesta de José López Portillo, quien incluso escribió un libro (Don Q) atribuyéndose ser un nuevo español con esta profecía, al final de nuevo fue derrotado por Tezcatlipca, como todo aquel que se erija en falso profeta, esa será la maldición.
Hay quienes incluso dicen que este ser de luz fue un navegante cristiano y que la cristiandad es Quetzalcoatl, pero como vimos aquí, la historia se remonta mucho más atrás y estos aprovecharon las leyendas para establecer su religión de la cruz.
En el año 1987 acudimos todos a Amatlan de Quetzalcoatl, donde celebraban el final de los 9 ciclos de 52 años, fue una gran ceremonia auspiciada por los guardianes de la tradición, previendo la llegada del nuevo Ce Acatl. Un año después Cuauhtemoc Cárdenas parecía ser ese líder tan esperado, cuando “perdió” la presidencia millares en todo el país estaban dispuestos a todo, pero de nuevo les falló.
En 1991 con motivo del eclipse de sol de nuevo surgió el movimiento, ahora se hablaba de la profecía del eclipse como dador del Sexto Sol, ya que de nuevo los números cósmicos así lo sugerían. Se realizaron grandes ceremonias, nosotros acudimos a Nayarit, donde la sombra entraría al continente y además Mezcaltitlan se equiparaba a la mítica isla Aztlan, fue nombrada entonces cuna de la mexicanidad.
Para muchos en ese momento nació de nuevo la luz de Qutzalcoatl, incluso algunos se autoerigieron así y fundaron nuevas escuelas con sus nombres, pero de nuevo en 1999 se mencionó este regreso con motivo del fin de siglo, la ceremonia ahora fue en Teotihuacan, en la Plaza de la Ciudadela.
Ahora se liga con 2012, pues consideran que en ese año concluye la gran cuenta de los mayas, - de acuerdo a los estudios de Erick Thompson -, quien propuso los equivalentes entre el calendario occidental y la llamada Cuenta Larga Maya de 5 125 años, concluyendo su fin será en el invierno de 2012.
Seguramente habrá nuevas ceremonias y profecías, afirmando la llegada de un ser de luz, pero quizás ya está aquí y no es un solo hombre, somos nosotros mismos en la búsqueda de nuestra raíces, en el orgullo de ser quienes somos y allí estará tal vez la verdadera luz de Quetzalcoatl.
Saludos, Marte Trejo

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