Sí les replico. Se supone que ha de ser así. Es la naturaleza de esta búsqueda sagrada.
De hecho, sólo es tu personalidad la que está asustada.
Tu yo real es eterno e inmortal
No puede ser asustado ni confundido. Vive en una dimensión perfecta de exquisita belleza. Así que si temes soltarte, háblale a tu personalidad, ayúdale a pasar por la experiencia. Hazlo como si hablaras a un niño pequeño, diciendo:
Hola, pequeño ego, sé que estás asustado de dejarte fluir. Sé que te preocupa que deje este trabajo tonto por si no encuentro otro. Pero soy eterno. Soy abundante. Soy infinito. Sé que hay algo mejor más allá porque mi yo infinito lo siente así. Así que no te preocupes, pequeño. Estaremos bien.
Aquí hay un ejercicio que puedes hacer, y estoy seguro de que puedes inventar media docena más. La próxima vez que tengas la tarde libre, prueba a taparte los ojos. Estoy presumiendo que no eres ciego. Si lo eres, no necesitas hacer este ejercicio ya que lo haces constantemente.
O.K., el resto de vosotros haced esto: pasar la tarde con los ojos vendados. Puedes querer pasearte por la casa antes y asegurar algunas áreas peligrosas. ¡¿No tienes que caerte por las escaleras del garaje sólo para descubrir tu yo infinito?!
Planea este ejercicio para por lo menos tres horas.
Es importante que dure bastante para que tu ego pierda el control. El objetivo es sacarle el poder al ego y que operes a través de tus sensaciones. Así que, deja la cena preparada y véndate los ojos. Camina por la casa como harías normalmente.
Lidiando con la temporal pérdida de visión, puedes frustrarte, asustarte o aburrirte; tu ego puede reaccionar a la pérdida de su control. Sé determinado, rechaza la resistencia y sigue hasta el final. Intentas desarrollar confianza para permitir que tus sentimientos te guíen.
Hay un proceso que hacemos en un seminario llamado Wildefire que doy una vez al año para hombres, donde llevamos a los chicos a subir una colina boscosa. Ellos tienen que llevar dos huevos, que simbolizan el peso de las responsabilidades que toma un hombre en su vida. Los hombres siguen el sonido de un tambor durante una hora, teniendo cuidado de que los huevos no se rompan.
Primero se dan un montón de golpes en la cabeza con las ramas de los árboles y se caen. Algunos se ven tan incapacitados por la pérdida de visión, que gradualmente se van distanciando del tambor. Es el símbolo de la pérdida de contacto con su Yo Infinito. Tan pronto como resuelven su incapacidad y dejan de intentar ser tíos inteligentes pensando hacia fuera, descubren que pueden sentir dónde están los árboles, y empezar a moverse con más seguridad y menos dolor. Al final, andan a un ritmo casi normal..
A veces, si el que toca el tambor se despista un poco, los hombres con los ojos vendados lo alcanzan antes de acabar el ejercicio. Nunca cesa de sorprenderme cómo la gente puede desarrollar una percepción extrasensorial a tal velocidad, una vez que están de acuerdo en que ésta existe. (…)
Aquí van un par de cosas a recordar para hacer tu trabajo de guía interior un poco mejor para ti:
Primero: para echar atrás el ego, has de empujarlo contra fuera de sus zonas de confort. Así que, haz lo que no le guste. Si, p. ej. Hablar en público te da pavor, apúntate a dar un discurso. Si la oscuridad te molesta, camina por la noche en el bosque, como hice yo. Si las alturas te paralizan, haz paracaidismo. Cada semana, discurre una cosa que usarías para desafiarte, para rechazar el envoltorio de tu resistencia, y hacer mayor tu reforzamiento.
Segundo: disciplínate para permanecer mentalmente en el ahora. No permitas que la mente sueñe despierta, y no te preocupes por el futuro. Desde luego que puedes hacer los planes de cosas futuras que necesitan ser organizadas hoy, pero no hagas demasiados futuribles. Permanece centrado en el eterno presente. Trabajando y confiando y ejercitando el músculo de tu percepción, crece rápidamente.
Cuando se te revele que SOS el Hijo del Rey vas a vivir como tal.
Dios quiere que seas un conquistador.
Dios es todo, y Todo está dentro tuyo, y no hace falta que busques nada afuera porque Todo está dentro tuyo, el Amor de Dios, la Paz de Dios, la autoestima de Dios, todo está en tu interior.
PASO 5. CAMBIA TU REACCION ANTE LO QUE PARECE SER EL INFORTUNIO O NEGATIVIDAD.
El paso 5 trata de cómo cambiar la reacción de uno ante lo que parece ser infortunio o negatividad.
La Negatividad es una palabra reciente que describe las experiencias desagradables de la vida. La mayoría de la gente reacciona ante la negatividad de una manera predecible.
El ego tiene reglas y normas. De ellas vienen sus deseos, necesidades, opiniones, creencias y miedos. Cuando el ego perciba la negatividad, reaccionará. Lo hará desde la arrogancia o la moralidad, o desde su inseguridad o su sentido de injusticia, porque su status que está siendo atacado; o quizá su poder se ve disminuido en algún sentido.
Tomemos la pobreza. Es un buen ejemplo de lo que el ego normalmente ve como energía negativa. La pobreza en Occidente, a menudo, viene de una falta de energía de esfuerzo.
Dado nuestro actual sistema de bienestar social y el hecho de que hay cientos, sino miles de anuncios de trabajo en los periódicos a diario, cualquiera que desesperadamente necesitara un empleo podría conseguirlo, incluso si es servir hamburguesas. La idea de que la gente tiene que pedir en las calles, pasando hambre como resultado de un fallo de nuestra sociedad no es necesaria en el mundo occidental.
Cuando ves mendigos y reaccionas a su carencia emocionalmente, estás expresando la indignación del ego. El punto de vista egoico es autocentrado y está ligado a sus propios miedos. Dice:
Mira esa pobre gente. Deberían tener abundancia y coches, vídeos, y casas. Se les debería dar eso para que su vida fuera confortable y sin esfuerzo; deberían tener todas las cosas que mi ego siente que son vitales para mi bienestar y seguridad.
Aquí en el planeta, has de crear energía si quieres cosas, energía del esfuerzo que te hace más valioso para los otros ciudadanos del planeta, que van a pagarte por tu contribución a su bienestar. (…)
Cuando ves el mundo desde el punto de vista del ego, un montón de cosas parecen sin sentido. Pero el mendigo de la calle no es sólo un ego, una personalidad y un cuerpo. Él o ella es infinito, y dentro de ese cuerpo hay una evolución eterna. No sabes si la pobreza no es algo que necesita experimentar para entenderse a sí mismo, para crecer. Tal vez necesite caer a lo más bajo para llegar a la conclusión,
Eh., si sigo sentado en la porquería aquí, no llegaré muy lejos. Lo que necesito es levantarme, cepillarme un poco y generar algo de energía.
Por supuesto, debes tener compasión por los miembros más débiles de la sociedad, y deberías hacer lo mejor para ayudar. Pero hay una diferencia entre darle a alguien algo de dinero y realmente motivarle, por ejemplo enseñándole alguna habilidad para que se pueda ganar la vida y tener bienestar para el resto de su vida.
Nuestra sociedad está organizada políticamente de tal modo que se subraya la debilidad. Tenemos un sistema mediático diseñado para adormecer la indignación de la gente. Es un expediente político que nos fuerza a invertir en un enormemente complejo y caro sistema para asegurarnos de que todos los ciudadanos serán mantenidos si incluso no hacen ningún esfuerzo. Así se apela al ego, se gana votos y se lleva el país a la bancarrota.
He sido criticado por mi actitud, pero prefiero el punto de vista espiritual a largo plazo que el emocional a corto plazo.(…)
Analicemos la situación británica. El gobierno recibe 74 mil millones de libras anuales por impuestos deducidos a los trabajadores y paga 76 mil millones de libras en beneficios sociales. Esta cantidad no incluye el sistema nacional de Salud. Dar cuidados médicos a 58 millones de personas es enormemente caro.
Como resultado de estos gastos, Gran Bretaña no tiene realmente pobreza extrema, y los sin techo son protegidos y cuidados hasta un mínimo standard. En teoría esto debería funcionar bien. En la práctica crea una enorme subclase de gente indolente y autocomplaciente que, a menudo con deshonestidad, ordeñan el sistema esperando que le sirvan la vida en bandeja.
Este sistema loco lleva a más y más deuda nacional, y a menos y menos energía; más drogas, violencia y crimen, y todas las enfermedades comunes de un ego rampante. También crea resentimiento y odio de una parte de los obreros que no les gusta ser ordeñados para sostener a gente capaz de trabajar a quienes se les paga por no hacer nada. Y peor, el sobregasto afecta los precios y los intereses bancarios. Todo es más caro para todos y gradualmente llega la bancarrota.
Cuando un gobierno se empobrece, se vuelve contra sus ciudadanos. Empieza a alimentarse de ellos para su supervivencia política. Se convierte en un pedrador, no en un protector de la gente.
América es un buen ejemplo. Conforme ha ido teniendo más y más deuda, el gobierno ha atacado a su gente y así vuelve a tener sus riquezas mediante el terror, la fuerza o como pueda. En menos de una generación, lo que se veía como una institución benigna y amigable, que llevaba los intereses de su gente en su corazón, se ha convertido en un autocrático, autoritario y Neofascista estado policial (…)
Así que propongo ayudar a la gente a hacerse más fuerte, pero no subrayar su enfermedad.
Necesitamos mantener a flote nuestros países. Si nos rendimos al ego político, caerá nuestro campo de evolución espiritual. (…)
Puedes proteger la sociedad y dar millones a diestro y siniestro y tener nación que dure, a este ritmo, 25 años más. O enseñar a la gente a controlar el ego, generar energía y hacerse autosuficiente y la democracia durará siempre. El largo plazo es mi elección.
Es importante no quedar absorbido por la emoción puntual. Cuando veas una energía negativa, sólo ves eventos o circunstancias que contradicen el ego. El ego dice, “Quiero vivir para siempre” y el cuerpo muere. Consideramos un evento negativo y decimos “Harry murió”. Y nos tomamos un momento para recordar a Harry. Pero Harry no está muerto; él es infinito. Nunca estarás más vivo que en el momento siguiente al que tu corazón deje de latir. Todos los muertos en la guerra no están muertos. Todos los que han sufrido no sufren más. Aún están vivos.
Esa es la compasión de una infinita percepción de la negatividad, comprender lo que realmente no comprendemos. En otras palabras, puedes preguntarte ¿Por qué asesinaron a esos niños?, ¿Por qué sucedió el terremoto? ¿Por qué hay tantos prisioneros políticos en el Tercer Mundo? O ¿Por qué tenemos que sufrir dolor y maldad?. Las respuestas están en las infimitas razones más allá de nuestras percepciones egoicas.
Así, porque está más allá de nuestro entendimiento, tenemos que ser compasivos y entender que lo que la gente va a vivir, tanto si es positivo desde el punto de vista del ego como si no, es su evolución.
Para crecer espiritualmente hay que salir de la emoción. No significa que no vayas a ayudar a la gente o a ser amable. Esta idea sólo te separa de ir chapoteando por ahí en cuanto evento social o político magnifique el ego. Queremos entender la muerte, el dolor, la crueldad, la restricción, la discriminació n, la enfermedad, el infortunio y la pobreza de diferente modo, no desde la actitud auto-obsesionada por sobrevivir del ego y no desde posiciones morales, sino desde una emoción más distante, una en que entendemos que hay cinco mil millones o más de espíritus evolucionando en el plano físico en cuerpos físicos y que hay ciertas experiencias que esas almas necesitan tener como parte de su evolución.
Cuando entiendes esto, regresas y tomas una posición más angélica. Seguro, yo preferiría un mundo que no experimentara pobreza. Preferiría un mundo sin guerras ni lucha, ni dolor ni agonía. Preferiría que no hubiera tantos regímenes militares. Pero eso es parte de la evolución del planeta; es donde se encuentra el punto de la historia humana.
Así que no podemos ir más rápido de lo que vamos. Ya hemos evolucionado enormemente. Si recuerdas, hace mil años, verás cuánto hemos evolucionado en el milenio
.
Ahora tenemos derechos humanos, medicina tecnológica, contratos sociales, nuestro sentido de cuidarnos.Un montón de energía se está poniendo ahora en cuidar el planeta. Nos queda un largo trecho, pero hemos de confiar en la humanidad por lo que ya ha hecho.
Si te enganchas en asuntos sociales y políticos, si te absorben las causas de este tipo, estarás atascado dentro de las definiciones del ego. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, pero si quieres abrazar el Yo infinito, has de discriminar. Esa es la parte central de esta filosofía.
Discriminar no es ser insensible. No es que digas: “Hey, me importa un bledo esa gente”.
Es sólo que comprendas que su evolución es importante; sacrosanta.
Sólo porque alguien esté en la bebida no significa que no tenga que estar allí. Uno esperaría mejores cosas para él, pero tal vez ha caído a un nivel bajísimo para levantarse a sí mismo.(…)
Así que cuando veas a gente “creando dolor”, como yo le llamo, acéptalo porque realmente no lo entendemos. Si cinco personas golpean un árbol, puedes absorberte en esa energía o decir “Interesante experiencia de evolución”; recuerda que son inmortales y no están muertos.(….)
La gente pregunta :”¿Cómo puede haber un Dios si hay manta maldad en el plano terrestre?”
El hecho es que Dios no se mezcla con la maldad. Dios está apartado mirándola. Dios no está diciendo que debería haber maldad o debería haber bondad. Dios es puro Amor, existiendo en el Infinito, mirando y estando allí para nosotros, pero sin interferir, permitiendo que cada uno de nosotros trabaje a través de lo que necesitamos trabajar.
Ciertamente, alguien puede echarte una mano, pero al final eres tú mismo el que tiene que comprar tu propia salud. Sea comprándola con dinero yendo a algún terapeuta o consejero de alguna clase o la compras con energía. Genera más energía y sanas tu vida.
Elevar a la gente alzándolos desde arriba no resulta, sus piernas pierden el contacto con el suelo. Se vuelven desconectados de la realidad y de dónde está su propia energía(….) Si los dejas de nuevo abajo y dices: “Hey, te ayudé durante seis meses, ahora es tu turno”. Si lo haces, se sienten abandonados y le contarán a todos lo rata que eres.
Vas a pensar: “Eh; no parece justo. He estado ayudando a este tío todo este tiempo y ahora me llama rata” El hecho es que lo levantaste y él no estaba necesariamente preparado. Así que infringiste su evolución intentando acelerar sus percepciones, su energía, sin que él te lo pidiera. O tal vez lo pidió, pero no le enseñaste a sostenerse por sí mismo y al final cayó a la energía que es confortable para él, justo como lo hacen las partículas subatómicas.
La gente de mis seminarios me dice: “Pero, Stu, estás enseñando y ayudándonos a subir la energía. ¿No es eso alzarnos e interferir nuestra evolución?”
Siento que enseñar es diferente de forzar a la gente cambiando su evolución. No voy llamando a las puertas diciendo: “Hey, ven a mis seminarios, lee mis libros”, etc.(…)
La gente elige escuchar; alguien les presta un libro o alguna coincidencia les lleva al camino que necesitan.
Una agradable señora que vino a uno de mis seminarios dijo que la experiencia que cambió su vida era que estaba en una librería y al ir a coger un libro se cayeron media docena de los míos sobre su cabeza. Decidió comprarlos todos, sin conocerme, por seguir el mensaje del espíritu. Debe haber sido un día especial. Normalmente cuando te llamas Wilde, estás en el estante del final, con Zerimski y Zerkofski, en la esquina derecha, la más inaccesible de l librería, con el polvo y los envoltorios de los caramelos. Cómo mis libros llegaron al estante superior, nunca lo sabremos, pero eso funcionó para ella.(….El Yo Infinito tiene un delicioso sistema de envío, que siempre te lleva, a veces empujándote, hasta el próximo paso. Nunca lo ves delante, pero tienes que aprender a saltar de una piedra a la otra como un ranita. Entonces te pones sobre tus patas de atrás y buscas la próxima piedra. A veces el modo en que el proceso funciona es tan excitante y delicioso que me quedo embobado por la gracia del espíritu y lo mágico de todo ello.
Entonces recuerda, cuando la gente te venga a pedir ayuda, hazlo lo mejor que puedas. Sé amable, generoso, gracioso, sé una gran persona y date a tí mismo, da tu energía. No tienes que dar dinero necesariamente, pero puedes dar tu energía. Dar consejo, amor, conocimiento, pero no los eleves. Cuando ellos digan: “¿Qué debería hacer?” pregúntales “¿Qué te gustaría hacer?”, si es “¿Cómo arreglo este problema?” dirás “¿Cómo te gustaría arreglar este problema?” “¿Cómo saldré de este lío?” “¿Cómo te gustaría salir de este lío?”
Llévalos a ver que el único camino hacia arriba es cuando se hacen entusiastas acerca de su vida y de su evolución en este plano. Cuando su deseo de conseguir, percibir y crear más es mayor que la autoindulgencia del ego, la obstinación, y los caminos destructivos; entonces y sólo entonces, la gente cambia.
Por tanto, aceptar la negatividad es el concepto de “Hey, estamos en infinita evolución”.
No ves un grupo de cuerpos muertos, ves un grupo de cuerpos cuyo ser infinito está de viaje y está aún vivo. No hay muerte.
Toda la agonía que experimentamos emocionalmente y psicológicamente es la agonía del ego.
Cuando lo entiendes, una puerta grande se abre dentro de ti.
Si el ego no tuviera dogmas, opiniones, y posiciones que defender, no podrías tener energía negativa. Alguien viene y te dice: “Voy a pegarte un tiro en la cabeza”, y tú le dices, “Bien, soy infinito. Haz lo que necesites. Mientras, voy a seguir aquí, trabajando en mi jardincillo”.
Si el ego no tuviera opiniones rígidas, no habría miedo. No podría haber toda esa gente hiriéndose unos a otros. Así que, entender la energía negativa de un modo diferente es importante. Es parte de la evolución humana. Si tu quieres salir de las emociones comunes de la mente tribal, vas a tener que dejar en paz a la gente, y tendrás que entender su evolución y que no hay nada equivocado con la negatividad. Preferiríamos que el mundo fuera perfecto, pero si lo fuera, no estaríamos aquí porque no tendríamos nada sobre lo que trabajar.
Ok, continuemos con estos conceptos y charlemos un poco acerca del conocimiento humano, los patrones de creencias, fuerzas, debilidades y los maestros que han caminado en el plano terrestre.
PASO 6. IR MAS ALLA DE LAS CREENCIAS
A TRAVES DE LAS CUALES NOS HAN ENSEÑADO A VER EL MUNDO.
Como dije antes, lo que pensamos que es verdad, es realmente prestado de los demás. Cuando naciste, tu mente subconsciente empezó a grabar todas las sensaciones e inputs a los que fuiste expuesto. También grabó los sentimientos, emociones y lenguaje del que era consciente. Pero, lo que es más importante, grabó todas las reacciones subliminales a las emociones, sentimientos y actitudes que eran parte de las actividades diarias de tu familia. Así, poco a poco, absorbiste, sin preguntar, los patrones tribales a los que fuiste expuesto.
Aquellos patrones de creencias tribales, no van a contradecir el ego, porque el punto central de la identidad de la tribu es el ego expresado como la mente tribal. ¿Qué es una tribu más que una colección de personalidades que pertenecen a un grupo genético, social o nacional?. La mente tribal está, por naturaleza, ligada a un montón de negatividad, miedo y disfunciones(… ) Si no estás muy evolucionado la mente tribal es buena cosa porque te ofrece la familiaridad y seguridad de una conciencia colectiva, de una fuerza colectiva. Pero cuando empiezas a alcanzar tu individualidad y tu Yo Infinito, la mente tribal te molestará. Es demasiado restrictiva y controladora para aguantarla mucho tiempo.
En el viaje del ego al espíritu, querrás revisar y posiblemente abandonar muchas de esas creencias. Las creencias tribales tienen sus valores sociales, pero también te enseñan el miedo y la restricción:
No hagas eso; fracasarás. No hagas aquello; a la gente no le gustará. (…)
Cuando te encarnas en este plano, las estructuras e instituciones- todas las reglas, el modus operandi de la sociedad, impuestos, sistema educativo, etc- ya están en su lugar. Tu Yo infinito tiene una visión de esto y lo acepta. Al principio absorbes toda la información accesible. Fuiste entrenado por tu familia y los profesores de la escuela para ser una pequeña ovejita y seguir las reglas. Más tarde en la vida entenderías por qué.
Tendemos a creer que las normas están escritas en piedra. Este es el modo en que siempre se hizo, esto es lo que todo el mundo dice, así es como se viste uno, como se comporta.
Esto está de moda y todo eso no. La personalidad humana necesita desesperadamente, como parte de su autoimagen y seguridad, intentar elevarse a sí misma sobre los otros. Lo mismo hace la tribu. Intentar elevarse socialmente sobre otras tribus es parte de su seguridad. En su necesidad de sustentarse requiere que sus miembros sean uniformes. No quiere que la gente sea diferente.
El conformismo es aburrido porque crea una sociedad de gente que está agrupada en una evolución colectiva. Entiende esto. Eres un individuo en el sentido de que eres un humano único dentro de tu tribu de origen. Pero no eres un verdadero individuo espiritual hasta que no te levantas por ti mismo, te haces cargo de tu vida y tienes tu propio destino espiritual, creencias y metodología. La tribu no le gustará que lo hagas.
Nuestro sistema se basa en el control. La idea de parlamento, gobierno, sistema de impuestos, estado policial, y controles locales, está diseñado para ordeñar al contribuyente e imponerle el control. Es ilegal resistir, y estamos programados para sentirnos avergonzados o culpables si rechazamos el status quo. Hoy en día, el status que no es, con frecuencia, benevolente. Intenta perpetuarse a sí mismo, promulgando normas para sostenerse. El intento de imponer el conformismo viene del deseo de la nación o tribu de sostener, no sólo su identidad política y financiera, sino también su integridad psíquica. Imagina hace un par de miles de años, cuando había pocos conocimientos médicos(…). Cuando una persona se desplomaba muerta, ellos no podían hacerle la autopsia y decir: Eh, bien, el comió esa porquería y murió de envenenamiento. Ellos pensaban que esas desgracias (que nosotros llamamos contradicciones del ego) como hambre, enfermedad, muerte, etc. eran manifestaciones de la ira de Dios, que estaba enfadado con la tribu y les enviaba al caos.
Así que si moría la cabra, se consideraba algo muy malo. Obviamente la gente de la tribu necesitaba comida y querían usar la cabra. Su ignorancia les puso en una relación muy emocional con su fatalidad y Dios. Si la cosecha iba bien, Dios estaba contento. Si iba mal, o había pestes o enfermedades, o alguna tribu rival bajaba de las colinas a por ellos, eran todo manifestaciones de la ira de Dios.
No conocían los microbios ni las bacterias. No tenían antibióticos. No entendían la circulación de la sangre. No había ningún conocimiento y punto. Así que entenderás cómo necesitaban la comunidad para sentirse seguros. Se necesitaban para darse apoyo emocional, defenderse de los ataques, cuidar las cosechas, atender los animales, criar los hijos…
Cualquiera que amenazase ese psiquismo colectivo era considerado malo y había que desterrarlo o matarlo. Se desarrolló la idea de que si no crees lo que la tribu cree, de algún modo tú harías a la tribu vulnerable, y Dios se disgustaría por tu falta de fe o acción. Tal vez no seguías la ceremonia del gran hipopótamo, o tal vez cada junio, cuando ellos lanzaban dos vírgenes al acantilado, no estabas de acuerdo y decías: “No me gusta esta tradición de despeñar vírgenes”. (…)
Una de las cosas que me hace reír es ver a los hombres que trabajan en el distrito financiero, todos vistiendo un gracioso trocito de tela de colores atado alrededor de su cuello. Míralo cuidadosamente, es realmente extraño y nadie se pregunta para qué es. No te puedes sonar la nariz con él, se consideraría vulgar. No es una servilleta. ¿Cuál será el propósito de esa tela colgante, a menudo de seda o algodón coloreado, atada alrededor del cuello?.
No sé si lo habrás notado, pero el cuello es por donde pasa el aire hacia el cuerpo.
Pensarías que atar algo alrededor de la tráquea no sería sano para tu bienestar o productividad. Sin embargo, millones de hombres pasan cada mañana a través del acto simbólico de estrangularse a sí mismos, atándose un trapo de colores alrededor de su tráquea. Raro, realmente raro.
Supongo que, originalmente, era una especie de servilleta que te protegería la camisa de la comida que se cayera. Pero el sentido original se ha perdido. Ahora es símbolo de respetabilidad y de confiabilidad. En teoría los criminales y los incompetentes no usan corbata. Y todavía nadie ha levantado la mano para decir: “Con permiso, ¿para qué vale esta cosa?”
Si trabajas para una corporación seria, se te pedirá que te estrangules con este pequeño trapo. Es una forma de unirse. Si de repente la cuelgas por fuera de tu bolsillo en vez de alrededor del cuello, o si decides no llevarla, serás considerado sospechoso y problemático.
El punto clave en la mente tribal es el control. En otros tiempos tenían el control de las mujeres, no sólo por la integridad psíquica, sino porque el futuro de la tribu residía en ellas. Las mujeres tenían que producir bebés para la tribu, que serían los guerreros que la defenderían más tarde. Así que hemos heredado un enorme control sobre las mujeres. Es muy reciente que las mujeres han empezado a ganar igualdad. Perdonarme si esto suena ofensivo pero en el pasado las mujeres se consideraban lo mismo que el ganado. En otras palabras, cuantas más mujeres tenía una tribu, más bebés producían, y por tanto más guerreros. Las mujeres eran una mercancía valiosa, una parte de la riqueza de una tribu. De este sistema resultaba la necesidad de controlar la sexualidad de las mujeres rígidamente. No querrías que parieran los hijos de otra tribu. Sólo cuando llegó el control de natalidad todo esto se desmoronó y las mujeres pudieron hacer lo que querían.
Podían criar hijos solas y tener sexo sin preocuparse. Ya no pertenecían a los hombres. Aún puedes ver como un montón de ideas tribales sobre la mujer forman parte de nuestra sociedad. Aún se ve la idea de que una mujer debe callarse y tener hijos, hacer lo que se supone que ha de hacer, no hacerse millonaria o tener ideas alternativas. Las tribus controlaban mediante miedo, normas y castigos. Nada de eso ha cambiado, en realidad.
De la necesidad de proteger la integridad psíquica nació la intolerancia religiosa y el control. Las tribus no querían que nadie formara su propia religión. Todos tenían que apoyar la integridad de la comunicación de la tribu con Dios, el regidor de su destino, o por lo menos así lo creían.
Si interiorizaste a Dios, como te pedí en el PASO 1, o si lo llevas haciendo desde antes de leer este libro, entenderás que no necesitas un tercero para interceder entre tú y Dios. Si quieres hablar con Dios, todo lo que has de hacer es aquietar la mente a través de la meditación y la contemplación y tener una charla con Él. En tiempos pasados, la idea era que los individuos eran demasiado débiles y pecadores para tener un diálogo con sentido con Dios. Así que, se desarrollaron sistemas de modo que la gente usara una tercera persona para comunicarse con Él. Cuando hay una tercera persona,
entonces nacen las reglas, la culpa y las obligaciones. Ahora tenemos un sistema donde millones de personas en la Tierra creen que la Fuerza Divina está en su interior y que son espiritualmente libres, mientras otros aún creen que son débiles y que Dios está fuera de ellos y, por tanto, necesitan que alguien interceda por ellos.
Esto no significa que no puedas formar parte de una iglesia si lo deseas. Pero el control es una idea muy vieja, así que mejor que sea una iglesia liberal. A alguna gente le encanta la camaradería, la amistad, la música, los himnos, y que les enseñe un hombre o mujer “sabios”. Comprensible, si eso es en lo que estás. Pero recuerda que la mayoría de esos sistemas no están diseñados para hacerte libre.
Fui atraído por la filosofía del Taoísmo porque no es una iglesia, es una idea para liberarte del dolor. ¡Una bella idea!. El Taoísmo no impone ninguna culpa, ni te hace pagar el diez por ciento de lo que ganas, ni te carga con un saco lleno de “haz” y de “no hagas”.
No quiero decir que todas las ideas tribales sean tontas. Algunas tienen sentido. Son las que tratan de la salud y de la higiene, de cómo cultivar comida, de cómo interrrelacionarse pacíficamente con los demás miembros de la tribu. Pero la mayoría tienen que ver con el control, el conformismo, y con asegurarse de que no sobresales de la masa, o, lo que es peor, de que no abandonas la tribu. (…)
Cuando seas lo suficientemente fuerte y tengas la confianza para levantarte por ti mismo, creerás en ti de tal modo que podrás ser diferente y no preocuparte por lo que digan los demás.
Uno de los ejercicios que dí a la gente una vez en un seminario fue que se pusieran un disfraz de pollo y fueran así al trabajo. Así que tira ese pequeño trozo de tela alrededor de tu cuello y ponte en su lugar un disfraz de gallina. No le expliques a nadie en la oficina porqué lo haces.
Digamos que trabajas en un banco. Camina y siéntate y empieza a pagar los cheques de los clientes. Cuando tus compañeros pregunten ¿Por qué llevas un disfraz de pollo? Contesta “¿Qué disfraz de pollo?. El punto del ejercicio es que entres en el hábito de creerte a ti mismo, como una sólida identidad interior, un espíritu, más que creer en una proyección social de tu yo, que ha de cuadrar y ganar la aprobación diciendo las cosas adecuadas y vistiendo los uniformes socialmente aceptados. En vez de eso puedes decirte:
“Yo soy el que soy. Soy un Espíritu Divino dentro de un cuerpo que lleva puesto ahora un disfraz de pollo” (…)
Una gran cantidad de conformismo radica en la infancia y en la necesidad del ego de buscar la aprobación de los demás. El objeto de conformarse es mantener a los demás felices y sentirse aceptado. “Si hago esto y eso, ¿me querrás?” “Si tengo sexo contigo cuando quieras ¿me amarás?”. “Si digo cosas bellas, ¿me considerarás espiritual o santo?”.
Por supuesto la conformidad se impone desde arriba como mecanismo de control.
Principalmente se impone desde dentro, ya que temes inicialmente salir del status quo, al ser desterrado, criticado o juzgado. Si nunca has roto el status quo, entonces mañana haz algo loco y bonito. Ve a trabajar en bañador. No te pongas corbata, ponte el foulard de tu madre en su lugar. Pasa todo el día caminando hacia atrás. Cuando pregunten “¿Por qué andas hacia atrás?” dí “Me gusta saber dónde he estado”.
Haz cosas que rompan la rigidez que la mente te impone, y el miedo que tiene a que rompas el molde. Recuerda, si no puedes “romper”, estás espiritualmente atascado, por siempre, amén. No puedes crear una realidad alternativa y una evolución espiritual verdaderamente independiente para ti hasta que te liberes un poco.
En las dos semanas siguientes inventa media docena de modos de “romper” tu ritmo de vida normal. Por ejemplo, ve a un restaurante y pide tu cena al revés. Empieza con el café, luego el helado, luego el plato principal y acaba con el primer plato. Pide tipos de comida que nunca hayas comido. Si odias el jazz, vete a un club de jazz; si odias el brócoli pide un ramillete de él en cada comida durante una semana. Tu rutina diaria es parte de la autoridad del ego sobre ti. Haciendo estas cosas de modo diferente empiezas a desafiar su autoridad.
PASO 7. TODO CONOCIMIENTO ESTA INFLUENCIADO POR LA DEBILIDAD HUMANA.
La debilidad es endémica en nuestra situación humana. La mayoría de las debilidades son manifestaciones varias del miedo que el ego tiene a la muerte. Voy a hablar más tarde de la muerte, pero esta idea de sostenerse, mantenerse, restringir, tener cuidado, no correr riesgos, viene del miedo y la ansiedad del ego porque no está seguro de que las cosas durarán ni de qué va a suceder. Es parte de nuestra condición de mortales. Tenemos todas esas debilidades dentro, no sólo el miedo que el ego experimenta, sino también la autoindulgencia emocional que nos impone.
Una de las cosas que te molestarán a lo largo de tu camino espiritual es la enorme autocompasión que llevamos dentro. El ego resulta muy desagradable cuando se envicia en su tontería. Se cuenta a sí mismo terribles mentiras.
Constantemente busca hacerse el importante. Quiere las cosas a cambio de nada. Quiere consuelo. Necesita atención. Siempre busca gratificarse a sí mismo.
No sorprende que nos convirtamos en víctimas del ego. Se siente inseguro, así que está constantemente intentado aminorar esa inseguridad buscando experiencias o cosas que le hagan sentirse mejor. Pero todo lo que haces para mantenerlo feliz sólo sirve de respiro temporal. No puedes controlar el ego manteniéndolo feliz; sólo puedes recobrar el control de tu vida vía disciplina y yendo más allá de la inherente debilidad del ego.
Y, por supuesto, un montón de debilidades vienen de la sensación del ego de no saber, que le causa una terrible ansiedad. Sin embargo, al recorrer el camino espiritual, comprenderás que estás fluyendo. Sólo verás unos pocos metros delante de ti. Todo se hace bellamente espontáneo.
Por tanto, una de las ideas a recordar es que la necesidad de sentirse seguro es sólo una mala costumbre. Puedes sentirte seguro incluso cuando no sabes qué va a pasar. Es sólo el ego el que requiere que necesites saber.
¡No lo necesitas!. Cuando tu percepción es más infinita, te haces más abierto y saber qué sucederá después pierde importancia. Es la diferencia entre Flujo y Restricción. Puedes estar seguro incluso cuando no sabes.
Cuando la gente te diga ¿Qué sabes? puedes decir, Nada, no sé y no me importa. Entonces trasciendes la debilidad del ego, que se resiste a moverse. Vas a tener que moverte sin saber, sólo sintiéndote camino y preguntándote continuamente “Hey, ¿cómo se siente esto? ¿Se siente bi