ACLARACIONES SOBRE LA CUENTA MAYA
Encontramos en los códices Pérez 1, el 2, en el Chumayel, Tizimin y Káua la Primera Rueda Profética de un Doblez de Katunes. La primera profecía, la cual se refiere a lo que llaman un Periodo de Ahau Katunes, corresponde al 11 AHAU. Al final de esta dice así: “Esta es la carga del 11 Ahau. En el año de 1848 saldrá el 11 Ahau”. Por ahora podemos afirmar que comenzó en 1824 y que el AHAU KATUN tiene una duración de 24 Haabs, lo cual demostraré con los textos que siguen: El siguiente AHAU KATUN es el 9 AHAU y al finalizar dice así: “En el año 1872 terminará el 9 Ahau Katun”. El texto en su original esta un poco confuso y Don Alfredo Barrera Vázquez confundió un 7 por un 2 y puso 1822, lo cual sería absurdo, porque el anterior terminó en 1848.
Sigue el 7 AHAU KATUN, en el que termina diciendo: “Esto es lo que regirá en el 7 Ahau Katun. En el año de 1896 saldrá el 7 Ahau. Aquí está su cara, al sur queda en la rueda”.
Le sigue el 5 AHAU KATUN y al final dice: “En el año de 1921 saldrá el 5 Ahau”; aquí la confusión fue que puso 1 en lugar del 0 que nos habla del 1920.
Resulta imposible el aseverar que siempre se equivocaron por 4 años y la mecánica del transcurso de esta cuenta viene muy bien explicada por Héctor M. Calderón en sus libros, los cuales no han querido tomarse el tiempo para leer muchos investigadores, pues se necesitaría apellidar Harleston, Thompson, o algún otro apellido extranjero para que le dieran crédito.
Los mayas del post-clásico hicieron algunas reformas a la forma de escribir las fechas y usaron una nueva forma de registro que han llamado los arqueólogos “Cuenta Corta”. Esta encuentra su coherencia al revisar su mecanismo.
Entramos en el Haab 10 KAUAK y el día siguiente le dá el nombre al 11 AHAU KATUN.
24 haabs después, llegamos el Haab 8 KAUAK, el día que le sigue es el 9 AHAU, nombre del siguiente AHAU KATUN y así sucesivamente encontraremos la secuencia de 24 en 24 haabs, los números 7, 5, 3, 1, 12, 10, 8, 6, 4, 2, 13 y se acaba una Rueda de Ahau Katunes con duración de 312 HAABS, los cuales corresponden a 3 ciclos de 104 haabs o 6 BUK SHOK, o amarres de cuentas de 52 Haabs = 73 Tsolk’ines = 18 980 días, que le faltan 13 días para ser 52 años. No se usan cuartos de día ni el aumento de los bisiestos en estos calendarios. El Año Terrestre está perfectamente resuelto en la tabla de un códice muy conocido y cuya sencilla fórmula daré a conocer en un libro que ya esta en proceso de edición; “Mayah Balam K’in”. Es errónea la creencia de que el Haab tiene un punto de partida fijo en el año y que este es el calendario terrestre; esta es una tabla de relación entre Venus y la Tierra; 365 x 8 = 2920 días, que divididos entre 5 = 584, ciclo sinódico de Venus.
Cada 4 años se recorre un día el punto de arranque del HAAB y es por eso que los investigadores más reconocidos se han referido a dicha tabla como el AÑO VAGO.
Para ejemplificar estos corrimientos podemos exponer lo siguiente:
El 31 de Enero del 889 se inició el Haab 8 KABAN.
En 312 Haabs se recorrió la fecha de inicio de Haab hasta el 18 de Noviembre de 1200, 9 ETSNAB, 74 días para atrás fue el inicio de Haab.
En 1512 se inicio el Haab 10 KAUAK en Septiembre 5, de nuevo 74 días atrás.
Así es que el 21 de Junio de 1824 comenzó el Haab 11 AHAU, inaugurando la Rueda de Ahau Katunes que hoy estamos recorriendo. Quiero aclarar que la cuenta propuesta por HMC (Héctor M. Calderón), tiene tan solo 31 días de diferencia con respecto a la GMT aceptada por los arqueólogos, pero con este movimiento se aumenta por mucho el porcentaje de aciertos en cuanto a la coincidencia de los fenómenos astronómicos registrados en piedras y códices por los mayas. La forma en que corremos las ruedas calendáricas es igual a la que los arqueólogos e investigadores reconocidos lo han venido haciendo por mucho tiempo, excepto la Cuenta Corta. Según todos la mayoría de los programas de cómputo de fechas mayas, la Cuenta Larga comienza con 0.0.0.0.0 4 AHAU, 8 KUMKUH y volverá a empezar, en su siguiente ciclo con un 13.0.0.0.0 4 AHAU, 3 KANK’IN. Me gustaría saber cual es la constante sincronológica que propone Marte Trejo, para probarla como lo he hecho con muchas otras; los resultados que él propone se obtienen con una C.S. 584306 (9 días de diferencia con la 584315, HMC), con la que se llega al final de esta rueda de Cuenta Larga el día 13 de Enero del 2013, a diferencia del 22 del mismo mes con la HMC. Con dicha cuenta estaremos a 9 días de error con respecto a las lunaciones del Códice Dresden y de muchas otras fuentes.
La repetición de 3 Tsolk’ines, empareja a este ciclo con los ciclos sinódicos de Marte (260 x 3 = 780), si sumamos 3 AHAU KATUNES, tenemos los 72 Haabs que corresponden a 1 grado de la Gran Rueda Zodiacal de 25 920 años (72 x 360 grados), rectificación que pudieron haber hecho los mayas del post-clásico al ciclo nacido del fenómeno de la precesión de los equinoccios. Muchos han pensado que la suma de 5 Oslahniktes (13 ciclos de 144 000 días = 5125 años con 134 días) es la medida que los mayas le dan a la Gran Rueda Zodiacal, pues suma 25 626 años y fracción.
Y hablando de la Rueda Zodiacal; Héctor Calderón fue quien le compartió la información a Hugo Harleston acerca del Zodiaco Maya, pero fue publicado con algunos errores que después corregimos y no publicamos. El punto de inicio y final de dicha tabla es el 20 de Mayo, en estos días, día CERO o fecha cascabel, TSAB. Cada 71 años se tiene que recorrer 1 día para adelante esta tabla a causa de la presesión. Este no es un calendario lunar, pues podremos encontrar pegado a cada uno de los animales que representan los 13 ciclos de 28 días, un glifo K’IN, Sol y esto es debido a que la duración de una vuelta sobre su propio eje, se puede medir en 28 días de la tierra. Este es un calendario de los 13 Soles.
La cuenta maya es perfecta, según mi propio punto de vista y no es lineal, no tiene un único marcador de inicio y final; existen muchos factores que determinan las características de los ciclos combinados que le conforman. Me da mucho gusto que no seamos pocos los que estamos en esta grande labor de rescate de nuestra cultura, pues estuvo en peligro de extinción y hoy, esta resucitando vigorosamente. La parte más difícil esta siendo llegar al acuerdo y consenso del resultado de nuestras investigaciones. El tema es muy extenso y fascinante, pero espero que algún día tengamos resultados claros y comprobados sobre todo, pues mientras existan dudas, tenemos trabajo; pero realicémosle con mente abierta y eliminando ante todo, la importancia personal, pues tenemos un compromiso con la verdad, es lo que buscan nuestros hermanos y tenemos que estar en ella, con mente y corazón.
Un cordial saludo
Ki' ki' óolal yanak teech (que el bienestar sea en tí) Cheh-keh Hunabi, Sergio Calderón
Un apunte sobre la cuenta larga Maya La Cuenta larga de 1.872.000 días ó 260 Katunes era utilizado para inscribir las fechas en el calendario (y así poder distinguir cuando ocurrió un evento con respecto a otros eventos). Se basa en el número de días ocurrido desde un punto de partida mítico, y podía hacer referencia a cualquier fecha futura. Este calendario utilizaba el sistema de notación posicional, en el que cada posición representaba un múltiplo consecutivamente mayor de días. El sistema numérico maya era básicamente un sistema vigesimal (base 20), y cada unidad representaba un múltiplo de 20, dependiendo de su posición en el número. Con la importante excepción de la segunda posición, que representaba 18 x 20, o 360 días, que se acerca más al año solar que 20 x 20 = 400 días (aunque no había relación entre el conteo largo y el año solar).  Muchas inscripciones mayas de la cuenta larga están suplementadas por lo que se llama Serie Lunar, otra forma del calendario que provee información de la fase lunar y la posición de la Luna en un ciclo semianual de fases lunares. También se mantenía un ciclo venusiano que daba seguimiento a las apariciones y conjunciones de Venus al inicio de la mañana y la noche. Muchos eventos en este ciclo eran considerados adversos y malignos, y ocasionalmente se coordinaban las guerras para que coincidieran con fases de este ciclo. Otros ciclos, combinaciones y progresiones del calendario también se mantenían, si bien eran menos utilizados o entendidos. Se sabe, por ejemplo, de conteos de 819 días que se puede ver en unas cuantas inscripciones, repitiendo series de intervalos de 9 y 13 días, asociados con diferentes grupos de deidades, animales y otros conceptos significativos. En las culturas de meso America los ciclos se relacionaban con diferentes dioses y eventos cosmicos es así como el Quinto Sol representa el final del ciclo estelar asociado a la luna y el inicio del Sexto sol asociado a Quetzalcoatl como nuevo Mesias.. El Tzolkin. El tzolkin ("la cuenta de los días"), de 260 días se basa en el ciclo de las Pléyades de 26,000 años y era usado para celebrar ceremonias religiosas, pronosticar la llegada y duración del período de lluvias, además de períodos de cacería y pesca, y también para pronosticar el destino de las personas. Cuenta el tiempo en ciclos de trece meses de veinte días cada uno. Llamaban a sus días y meses con los nombres de varias deidades. El Haab. El Haab mide el año solar dividiéndolo en 18 meses de 20 días cada uno, pero los últimos 5 días del año, llamados "Uayeb", no tienen nombre, se consideraban nefastos, vacacionales y excluidos de los registros cronológicos, aunque eran fechados. La mayor exactitud del calendario maya se debe a los conocimientos científicos de tipo astronómico y matemático en los que está basado. El calendario gregoriano que ha sido impuesto en el mundo occidental actual no es comparable en modo alguno al calendario maya. El Katun. Es la "Cuenta larga" del tiempo. Así como el calendario gregoriano cuenta series de años conocidas como lustros, décadas, siglos y milenios, la "cuenta larga" contaba series de veinte años, llamadas cada una Katun (de allí su nombre), y también series de 20 Katunes (400 Tún = 394,3 años), llamados Baktun. El Katun era usado para registrar hechos históricos importantes y para profetizar el futuro distante.
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