Entonces H-K’inyah, con el gusto y la sabiduría que siempre lo caracterizó y por la cual siempre fue admirado por todos los que tuvieron la fortuna de conocerle, nos dijo:
En Palenque consignaron los mayas una fórmula para calcular las lunaciones:
6.11.12 = 81
Significa que 6 tunes, 11 uinales y 12 k’ines, o sean 2392 días, equivalen a 81 lunaciones. Esto arroja un valor de 29.530864 días como promedio para cada mes sinódico de la Luna, lo cual difiere en menos de un día en tres siglos.
Si se alternan los meses de 29 y 30 días, se obtiene un promedio de 29.5 días como primera aproximación. La fórmula palencana nos declara que esto no basta, pues las 81 lunaciones sumarían entonces 2389.5 días, por lo que es necesario agregar 2.5 días más, para completar los 2392 que ella especifica. Esto revela cual era el procedimiento para calcular las lunaciones: cada grupo de 81 lunaciones se corregiría aumentándole 2.5 días. Cómo se hacía la corrección es algo que hasta la fecha no se sabía. En las estelas aparece, como parte de la información lunar, el día, el mes lunar y un glifo que dice si el mes se debe de contar con 29 o 30 días. Es claro que si la regla para asignar estos valores fuese muy sencilla, no sería preciso aclarar el dato cada vez que se consignase una fecha. De aquí que sospechásemos que el procedimiento para adicionar los dos y medio días cada 81 lunaciones no fuese muy evidente.
Maestro, sabemos que en el “Códice Dresden” hay mediciones lunares, en la Tabla de los Eclipses, ¿podemos ahí encontrar datos similares a los de Balam Kan? (Palenque).

En efecto, dijo: el Códice Dresden nos ha sacado de dudas al respecto; allí se consigna una serie completa de 1215 lunaciones, empezando y terminando con una conjunción de Venus.
Esto me parece muy importante, maestro, pues estamos llegando a dos importantes conjunciones Sol-Venus, 2004 y 2012.
Continuó - Se trata, pues, de tres conjuntos de 405 lunaciones que, a su vez, abarcan 5 grupos de 81 lunaciones. En cada serie de 405 lunas se hace la corrección de un modo muy ingenioso, usando agrupamientos de 6 y 5 meses lunares cada uno.
Uno de los agrupamientos que se emplea es de 177 días (6 lunaciones).Es el normal o estándar. Con base en esa estadística que abarca más de 50 estelas del Clásico, podemos afirmar que este grupo de 177 días se formaba con la siguiente serie:
30 + 29 + 30 + 29 + 30 + 29 = 177 días
El segundo agrupamiento es de 5 meses lunares, dispuestos en esta forma:
30 + 29 + 30 + 29 + 30 = 148 días
El tercero suma 178 días y es así:
30 + 29 + 30 + 29 + 30 + 30 = 178 días.
Al intercalar el agrupamiento de 148 días, se logra sumar medio día y al intercalar el tercer, de 178, se agrega un día.
En la Tabla de los Eclipses, que contiene 5 grupos de 81 lunas, sus autores lograron la corrección de 12.5 días intercalando, a espacios más o menos regulares, 9 grupos de 148 días y 8 de 178. De este modo, obtuvieron 4 y medio días adicionales con los 9 grupos de 148 y 8 días con los de 178, lo cual suma precisamente los 12.5 días que pide la fórmula de Balam Kan. Como ni 8, ni 9, son divisibles exactamente entre 5, las intercalaciones no se hicieron a distancias regulares; pero se nota que, por lo general, se buscó colocar un grupo de 148 después de una serie de 5 o 7 semestres normales, de 177, y poner los grupos de 178 dos lugares delante de los de 148. Con esto indudablemente buscaban que la diferencia acumulativa nunca llegase a exceder de un día entero.
Maestro; con esto ya se pueden dar cuenta mis amigos, que los mayas no era gente simple e ignorante, que se conformaran con cuentas tan imprecisas como un calendario de 13 lunas que se desfasa 1.53 días cada ciclo de 28 y 20 días cada año. Si queremos ser seguidores y conocedores de la sabiduría maya, tenemos que recurrir a las fuentes originales y estudiar mucho, analizar cuidadosamente todos los documentos que tenemos disponibles, con mucha responsabilidad y no andar inventando teorías, sin tener las comprobaciones.
Sé que no ha sido fácil este rescate y que nuestra ignorancia se ha encargado de inventar muchas fantasías, ya sea para justificar sueldos o para crear nuevas corrientes de espiritualidad sobre bases falsas. Sobran los que sin tener conocimiento suficiente sobre este tema, se hacen pasar como grandes especialistas, inventando historias y atribuyéndole a los mayas, las fantasías con las que duermen a otros más ignorantes que ellos. Lo que no saben es que la realidad supera por mucho a todas las fantasías y que si nos convertimos en los Panche Be de los que habló nuestro amigo, el prof. Domingo Martínez Paredez, seremos testigos del resurgimiento de la Orden del Jaguar y entonces podremos revivir en el espíritu del pueblo del BAALAM, símbolo de la visión profunda, que conjuntada con la Energía Universal representada por KAN, la Serpiente de cascabel, hacen la combinación perfecta, para conformar así los atributos que requiere el HALACH UINIK, el AH K’IN, el AH CHILAM de la Era de BAALAM.
Ki' ki' óolal yanak teech (que el bienestar sea en tí).
Cheh-keh
http://groups.msn.com/MAYA-BAALAM-KIN