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SOBRE AL ANIVERSARIO 15 Años de Casa del Mayab y Calli Meshico Que 15 años no es nada, cuando todavía nuestro cabello no se pintaba de blanco y nuestro espíritu estaba pleno de cosas nuevas iniciamos este andar, recuerdo que sucedió en una casona camino al Desierto de los Leones, donde Gerardo, Mauricio Bernádez y otros amigos decidieron fundar Calli Meshico; en ese entonces todo hervía de emociones ante las antiguas enseñanzas que recibíamos de los entonces ancianos de conocimiento, muchos de ellos ya partieron y hoy los ancianos somos nosotros. En ese entonces apenas había pasado el eclipse total de sol en Tenochtitlan, se cumplían 500 años de la invasión española, los monjes tibetanos realizaban ceremonias en Teotihuacan ante millares de gentes; muchos estaban deslumbrados con el Dreamspell "Encantamiento del Sueño" recien desempacado y se realizaría una peregrinación hacia Santiago de Compostela encabezados por la Nanita y Emilio Fiel, con la consigna de Santiago abre España. Por esos días nosotros decidimos fundar en Mérida La Casa del Mayab, en la colonia Itzimná, realizando en Tulum la ceremonia con los sacerdotes de la Verdadera Iglesia Maya y Geshe Yeltsin, acompañados de amigos entrañables. Después de 6 años de recibir a tantos viajeros y maestros en Yucatán, una vez de regreso, La casa del Mayab se convirtió en itinerante, recibiendo el gran apoyo y amistad de AREA, donde hasta hoy seguimos colaborando. Es justo recordar hoy a los maestros, cuando menos un pequeño homenaje a los que ya se fueron y a los que aún continúan dando su sabiduría a las nuevas generaciones de buscadores, a esos que no pudieron conformarse a vivir como gaviotas comunes alimentándose de los restos que tiran los barcos; a los que aprendieron a volar mas alto y trataron de enseñarnos a moldear nuestras alas como halcones, ya si pudimos o no, eso fue cosa de cada uno de nosotros.
Si olvido alguno fue por causa de ese tal alemán llamado Dr. Hans y pido de antemano disculpas, pero comienzo por Dalai Lama, quien nos visitó por vez primera en 1989, su presencia creo resultó definitiva para muchos grupos y nuevas casas, de esa visita nació Casa Tibet del maestro Marco Karam, donde dejaron sus enseñanzas entre muchos, Ole Nidal, Jacobo Grinberg, Lama Zopa, Geshe Yeltsin y el mismo Dalai Lama. Antonio Velasco Piña, Toño, entrañable testigo, maestro y amigo hermano, con su personaje Ayocuan y La Mujer Dormida debe dar a Luz, un compendio de descubrimientos maravillosos hacia nuestra propia esencia perdida; añadan Regina y Tlacaelel, pero lo mejor ha sido conocerlo y recibir de su persona la palabra sabia. Arturo Meza, el maestro, quien tiene la facultad de abrirte los ojos, enseñarte la historia que nunca has oído, escucharle por vez primera la verdad del despertar a La Mujer Dormida; recuerdo que en una ocasión el decano de los maestros normalistas le dijo después de una de sus platicas: “hoy descubrí que durante 30 años solo enseñe puras mentiras a mis alumnos”. Don Jacinto Tzab, sacerdote H´men maya, humilde medico tradicional y yerbatero, guardián de la sabiduría tradicional maya, muy lejos de las cuentas, de los glifos y de nuestros devaneos intelectuales. Pero con el atributo de saber, de tener una sabiduría profunda y antigua para poder comunicarse con la naturaleza, leerla, entenderla e invocarla, además de ser un maestro muy paciente con nosotros, unos alumnos demasiado lentos y prejuiciados por ser dzules. Los Domingos, Martínez Paredes y su hija Laurita, Díaz Porta Titonopochtli de quien no existe momento inútil o trivio, siempre hablando con una enseñanza. Los libros de Domingo Martínez Paredes y sus traducciones de la glífica maya, algo único, trabajos que realizó con un grupo de maestros en la vieja librería de Santo Domingo, donde había otras cosas además de títulos y credenciales falsas. Lean Hunab Ku y Psicotrónica de los mayas, por favor. Don Faustino y Don Lucio graniceros, Paco Lerdo danzante y maestro, Mazatl Galindo y Xilonen, apasionados de la tradición mexicana, Ceci Albarrán madrina de la tradición, Ivonne Ordorika e Inocente Morales Teuhtli maestros de los temazcales y el fuego, Nicolas Nuñez jefe de Citlalmina, Felipe y los marakames huicholes, María Sabina nuestra abuelita, la maestra blanca Esthercita, Miguel Angel Mendoza Cuauhcoatl y todo su hermoso grupo, la Nanita, la comadrita Perita maestra del tambor y las danzas, Asterio H´men de Kunkunul, Alicita la eterna buscadora, nuestros amigos y maestros en Brasil, los chamanes de Bolivía, los monjes de Drepung Loseling y Gaden Shartse con Mary Sloane y Bruni Schroeder, Naomi Lake chamana Iroquesa, nuestro compadrito José Argüelles y Loydine, quienes realizaran en nuestra Casa del Mayab el Telektonon, con sus platicas y discusiones hasta salir el sol, aderezadas con café y chocolatines. Radim y Cicet, Marla y Karenka, María Eugenia González Leite MEG y Cheni, Ricardo Picard y PROCER con aquellos cursos y meditaciones multitudinarias, Karol Wojtila Juan Pablo II a quien tuvimos el privilegio de atender y conocer personalmente, Ramón Corona nuestro anfitrión en AREA, Sergio Calderón y Erick Bal Pesh con su música, Ehecateotl, Saúl López y Krishnamurti, en fin son tantos y tantos y así sumándonos seremos cada vez mas, a todos ellos y a todos ustedes SARABA (bendición en portugues). Que 15 años no es nada, que pasan muy rápido pero llenos de enseñanzas, de recuerdos y de esperanzas, hoy a todos mis hermanos y maestros dedico estas palabras del Señor Quijano convertido ya en Don Quijote, cuando estaba a punto de lanzarse contra los molinos de viento: “ En verdad que ellos son gigantes Sancho y si tienes miedo, ponte a rezar, en el espacio que yo me les enfrento en fiera y desigual batalla”. Acto seguido arremetió sin pizca de temor contra los molinos de viento. En estos 15 años Casa del Mayab y Calli Meshico solo hemos sido unas cajitas de resonancia, sin mas aspiración, que darles opciones para volar a todos los que ya están cansados de comer como gaviotas comunes la basura que tiran a diario; va también para todos los que se han lanzado varias veces desde lo alto, para que juntos continuemos perfeccionando el vuelo. Saludos Marte y Alexandra La Casa del Mayab
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